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DATOS DEL AYUNTAMIENTO

Alcalde: Jesús Bazán Sanz (PSOE)
Teléfono: 976-603111
Fax: 976-603128
E-mail: epila@dpz.es
Dirección: Plaza de España, 1 50290 Épila

DATOS DE LA LOCALIDAD

Gentilicio: epilense
Habitantes: 4413
Altitud: 333 m
Extensión: 194,32 km2
Distancia de Zaragoza: 42 km
Circunscripción: Zaragoza
Comarca: Valdejalón
Partido Judicial: Almunia de Doña Godina (La)

Historia

Afirman algunos historiadores que el pueblo fue fundado por los celtíberos y que se llamaba Segontia o Segonia. También se afirma que en el Santuario de la Virgen de Rodanas han aparecido fundiciones de hierro y restos de cerámicas iberas y romanas. Pasaba por allí la vía de Cesaraugusta a Mérida.

El puente sobre el Jalón

Entre Rodanas y Épila, pero al lado mismo de la villa, en el viejo camino de la estación, hay un puente sobre el río Jalón que se asegura que es romano, y del siglo III. Aunque también se dice que puede ser del siglo XVII.

El puente tiene dos arcos, uno pequeño, de unos 5 metros de luz, y éste es de medio punto; hacia la estación se levanta otro más grande, de unos 20 metros de luz, en arco rebajado. El ancho del puente no pasa de los 5 metros, aunque en las entradas, en pendiente, se abre en grandes espacios, de la misma forma que el puente de “Capurnos” de Morata de Jalón. Está construido con sillares bien trabajados, con arreglos de ladrillo y barras de hierro, especialmente en los arcos. Este puente ha de ser objeto de análisis para conocer su cronología.

De lugar a Condado

Pedro José López Correas aportó precisas noticias acerca de los señores de Épila en la Baja Edad Media.

Después de haber sido conquistado el lugar en 1119, por Alfonso I el Batallador, en 1124 ya aparece el primer tenente que era Lope Garcés Peregrino. Es el momento en el que llegan los primeros pobladores y en el que se construía el castillo, así como la iglesia de Santa María y la ermita de la Magdalena.

Fue lugar de realengo y perteneciendo al rey Pedro II, en 1213 ya aparece como villa y era vendida, junto con el castillo, a Pedro Navascués.

En 1294, Jaime II la vendía nuevamente a Artal de Aragón.

En 1366 se creaba el vizcondado de Rueda (Rueda y Épila) por Pedro IV y nombraba primer vizconde a Francisco de Perellós.

El año 1399, un miembro de la familia Perellós vendía el vizcondado a Lope Jiménez de Urrea, quien lo donó a su hijo Pedro como dote a su matrimonio con Juana de Luna.

Seguiría Lope Ximénez de Urrea que murió en 1475 y está enterrado en la iglesia de Épila.

El tercer Lope Ximénez de Urrea se convirtió en el primer conde de Aranda en 1488; el título fue concedido por Fernando II de Aragón. Don Lope se había casado en 1465 con Catalina de Híjar.

En el muro de una escalera del palacio de Híjar de Épila se halla colocado un escudo de armas, de piedra, en arco conopial acairelado, con decoración vegetal; dos salvajes, decapitados, sujetan un escudo con tres cuarteles:

1, Bandas de los Urrea

2, Palos de Aragón

3, Cadenas de Navarra

Sabemos que las armas de los Híjar eran, en escudo partido, cuatro barras de gules de Aragón y las cadenas de Navarra con una esmeralda de oro en medio.

Este escudo del palacio de Épila corresponde sin duda a los primeros condes de Aranda; hay que pensar pues que palacio pudo empezarse a construir en el momento de la concesión del título.

En 1626 Felipe III añadió al título condal el de grandeza de primera clase, al quinto conde de Aranda, quien falleció sin sucesión, y así el título pasó a Pedro Pablo Fernández de Heredia y Ximénez de Urrea.

El noveno conde heredó el título por línea femenina: fue Buenaventura Pedro de Alcántara Abarca de Bolea. Su hijo y sucesor fue Pedro Pablo Abarca de Bolea. Al morir sin sucesión, heredó el título su hermana que casó con el Duque de Híjar.

Y de ahí el nombre de palacio de Híjar

Que visitar

Castillo y urbanismo. Dicen que hasta el año 1790 el casco urbano estuvo protegido por fuertes murallas

Sólo queda un torreón entre el caserío. Hasta hace no mucho tiempo quedaba alguna puerta. Sin duda esta muralla, de la que se sabe su trazado, protegía a una población asentada bajo el castillo. De aquel castillo, que se construía en el siglo XII, han permanecido algunos muros visibles entre las construcciones que hay bajo la cima del cerro.

Un gran conjunto. Épila cuenta con tres monumentos de excepcional valía artística: La iglesia y el convento de la Concepción, el palacio de los condes de Aranda y la iglesia parroquial de Santa María. Todos ellos se sitúan en la ladera del cerro, dominando la población.

Palacio.  Es un bloque más o menos rectangular, con fachada de ladrillo sobre basamento de piedra sillar y vanos adintelados en las tres plantas.

Iglesia parroquial de Santa María la Mayor.  La iglesia es un gran edificio rectangular, construido en paños de mampostería con encintados de ladrillo. En la fachada se empleó el ladrillo, sobre un basamento de piedra sillar arenisca. Es, según Gonzalo Borrás, “una de las fachadas monumentales mejor resueltas en la arquitectura aragonesa del momento”. Está concebida como una gran paramento de tres plantas: en la baja está la portada con el pórtico, entre pilastras, la segunda la ocupa el tímpano y la tercera el ático con la cruz en el centro y las dos torres en los laterales.

Sepulcro de don Lope Ximénez de Urrea. Situado en la capilla del Santo Cristo. Sin duda procede de la iglesia antigua. Es un magnífico sepulcro de alabastro, pieza fundamental de la escultura funeraria aragonesa.

Ermita de Santa María Magdalena. Ha sido Manuel Ballarín quien se ha ocupado de estudiar un edificio importante por su antigüedad, aunque su estado de conservación no es muy bueno; pero se podría mejorar; se trata de la ermita de la Magdalena, que se sitúa al norte de Épila, muy próxima a la población; es una edificación de mampostería y tapial, de una sola nave, cubierta con techumbre de madera a dos aguas; tiene gran relación con otras dos ermitas que se hallan también situadas en el monte, pero muy cercanas al valle y con parecidos materiales de construcción, son las de San Bartolomé de Bardallur y la de San Sebastián de Urrea de Jalón. Pueden ser todas del siglo XIII.

Ermita de la Virgen de Rodanas. En torno a la ermita de la Virgen de Rodanas hay una serie de edificios que conforman una plaza interior, con un reloj fechado en 1703. Una de las casas del conjunto, con entrada en arco, lleva la fecha de 1714; en el interior de esa misma casa hay una columna poligonal de principios del siglo XVI .

Mareca. Mareca es una finca de recreo que el X conde de Aranda, don Pedro Pablo Abarca Bolea se hizo construir en medio del campo, con el fin, seguramente, de pasar algunas temporadas de verano, tanto como sus ocupaciones políticas le permitieran, ya que fue edificada en plena actividad del conde: en 1771.

Saber mas

Manuel BARRUECO SALVADOR, O.S.A. Los condes de Aranda y el convento de San Sebastián de Épila (1493-1591). Madrid, 1995.

Pedro J. LÓPEZ CORREAS: “ Muerte y testamento del conde Aranda” ADOR-5, pp.65-71.

Pedro J. LÓPEZ CORREAS: La huella del Conde de Aranda en Aragón. s.f. En esta obra se citan otras del autor referentes a Épila y la comarca deValdejalón.

Pedro J. LÓPEZ CORREAS : “Los señores de Épila en la Baja Edad media. (Siglos XII al XV)”. ADOR-3, pp. 149-155.

Pedro J. LÓPEZ CORREAS: La villa de Épila en el siglo XVI: Vida y costumbres (1992)

Beatriz GÓMEZ: “ La villa donde murió el conde de Aranda” La Replazeta, nº 5, sept de 1999

Martín LLANASMAÑERO: “Iglesia parroquial de Santa María la Mayor” ADOR-6, 2001, pp. 41-49.

Eloy FERNÁNDEZ CLEMENTE: “ Épila. Hist. Mod. Y Contemp.” Voz en la G E A, V, pp. 1211-1212.

Gonzalo BORRÁS GUALIS: “Épila. Arte” Voz en la G E A, pp. 1212-1214.

Gonzalo M. BORRÁS GUALIS: “ Apuntes sobre la vida y obra del pintor aragonés Juan Galván (1596-1658)” Seminario de Arte Aragonés XIX-XX-XXI, 1974. pp.47-59.

Arturo ANSÓN: Las artes plásticas en Aragón durante el siglo XVIII I.F.C. Zaragoza, 1995)

Manuel BALLARÍN: “ La Ermita de Santa María Magdalena (Épila)” La Replazeta, nº 9, marzo 2002, pp.41-44.

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